Foto: Fundación Jorge Marín
Foto: Fundación Jorge Marín
Tags:

CIUDAD DE MÉXICO.- Especialistas en arte y pedagogía, imparten un taller de arte a niños sirios, palestinos y libaneses en un campo de refugiados de Beirut.

El taller "Compañero de Vida", se brinda gracias a la colaboración entre la fundación del escultor mexicano Jorge Marín (Fundación Marín) y personal del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

Esta actividad se lleva a cabo en el marco de una intervención artística del espacio público de la escultura "Alas de México" en Beirut gracias al Consulado de México y el Centro Libanés

Está dirigido a niños de entre 7 y 15 años de edad, con la finalidad de aportarles a estos niños herramientas de sensibilización, aliciente y reflexión a través del arte. Les brinda apoyo psicosocial a los pequeños en situación de vulnerabilidad, afectados por los movimientos migratorios.

Foto: Fundación Jorge Marín
Foto: Fundación Jorge Marín

Los niños recibirán durante el taller todos los materiales y guía necesarios para echar a volar su creatividad en la creación de un muñeco de tela con alas, al que otorgarán la imagen, identidad y significado que ellos deseen.

La directora de la Fundación Marín, Elena Catalán, quien facilitará el taller, ha explorado de la mano de UNICEF la situación de la infancia y adolescente migrante para diseñar y ofrecer, a través de la Fundación, actividades que beneficien a la recuperación psicoemocional de los afectados.

Foto: Fundación Jorge Marín
Foto: Fundación Jorge Marín

“Los elementos artísticos del trabajo de Jorge Marín contienen conceptos vivenciales clave en la situación de los refugiados palestinos y migrantes, como por ejemplo la búsqueda de la libertad y el desarrollo de la identidad individual. Por medio de estos talleres, la Fundación Marín busca que estos niños expresen esos conceptos a través de actividades artísticas que contribuyan a su vez a su bienestar emocional”, señala Elena Catalán.

Jorge Marín busca acompañar su labor artística con la intervención social para potenciar así el poder transformador del arte. Por ello, en cada punto donde se establecen temporal o permanentemente sus “Alas de México”, se realizan activaciones con la comunidad local.