ARGENTINA.- ​El fútbol no siempre fue el juego favorito de Lionel Messi.

Cuando era pequeño la pelota compartía su atención con paseos en bicicleta junto a amigos, levantar chozas con ramas y piedras en un baldío, jugar a la escondidas o robar limones de la planta de un vecino para beber limonada en las tardes de verano durante su niñez en el modesto barrio La Bajada, en el sur de Rosario, su ciudad natal situada a unos 300 kilómetros de Buenos Aires.

Detrás del astro de 32 años, que acaba de ganar un inédito sexto Balón de Oro, hay una historia menos conocida sobre sus orígenes y que se revela en el primer recorrido turístico dedicado al capitán de Argentina y el Barcelona lanzado recientemente por la alcaldía de Rosario.

El tour no tiene costo y se realiza a través de una aplicación móvil en varios idiomas que guía a sus fanáticos a través de diez paradas por la ciudad.

En La Bajada, un barrio de clase media baja, las casas son sencillas, de no más dos plantas.

Lo entretenido del paseo por ese barrio, además de fotografiarse con los muros de fondo, son las divertidas anécdotas contadas por vecinos y amigos de Messi predispuestos al diálogo con los visitantes, que en algunos casos llegan de países lejanos movidos por la pasión del fútbol.