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GUANAJUATO.- El gobierno municipal de Guanajuato, en coordinación con el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca) restaura parte de la barda perimetral del emblemático panteón de Santa Paula, por lo que han sido exhumados 210 “cuerpos áridos”, algunos depositados ahí desde el siglo XIX.

La restauración de la barda obedece también a que muestra una inclinación hacia la calzada de Santa Paula, lo que podría ocasionar un derrumbe e incluso la afectación de al menos una decena de viviendas, sin contar el daño irreversible al patrimonio cultural de México.

La exhumación de los cadáveres significó el hallazgo de 100 cuerpos momificados, tal y como han quedado las llamadas Momias de Guanajuato, que se exhiben en el museo de sitio ubicado en el mismo camposanto.

Sin embargo, los familiares de quienes han sido exhumados, acordaron incluso firmar un acuerdo de confidencialidad para evitar que los cuerpos sean colocados en las vitrinas del Museo de las Momias, así como la identidad de los cadáveres momificados.

Nosotros respetamos a las familias. Desde el inicio del proyecto trabajamos de la mano con las familias, incluso de la grey católica para evitar herir cualquier susceptibilidad
Edgar Castro Cerrillo, alcalde de Guanajuato

Castro Cerrillo destacó que el trabajo de restauración no podía realizarse sin el aval de la sociedad misma, por lo que fueron buscadas las familias de quienes permanecen emparedados en la barda y que gozan de perpetuidad.

Por eso, explicó el edil, al momento se ha localizado a 50 familias que han dado su apoyo al proyecto, al tiempo en que se están publicando edictos para divulgar el proyecto.

Édgar Castro recordó que el proyecto no busca añadir momias a la muestra permanente, sino básicamente proteger el panteón de Santa Paula, que es Patrimonio de México.

El muro albergaba vegetación y fauna, y estaba inclinado 22 centímetros, por lo que podía colapsar de no ejecutar la obra. Así, tras la respectiva licitación, los trabajos se efectúan en una sección de 22 metros lineales de los 590 que tiene en total. Sin embargo el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) instruyó restaurar cada ladrillo, ya que éstos están hechos con adobe y poseen un valor histórico. Por eso, la obra continúa en proceso.