ESTADOS UNIDOS.- Noha, una ingeniera egipcia, debería sentirse afortunada tras ganar un sorteo de visas que selecciona gente de entre 14 millones de participantes y concede 55.000 “tarjetas verdes” de residencia que permiten radicarse en Estados Unidos.

Sin embargo, sus esperanzas de trasladarse a Nueva York con su esposo y sus dos hijos se desvanecieron la semana pasada cuando el presidente Donald Trump extendió hasta fin de año la veda a la concesión de “green cards” (tarjetas verdes) fuera de Estados Unidos, incluidas estas repartidas por sorteo cada año desde 1990.

Los ganadores del sorteo no habían completado el proceso de revisión cuando los consulados estadounidenses cerraron sus puertas en marzo debido al coronavirus. Y ahora, la última medida del gobierno para restringir la inmigración alteró sus planes y muchos se encuentran en una situación peor todavía que la que querían dejar atrás.

Las reglas del sorteo estipulan que la persona debe recibir su green card para el 30 de septiembre porque de lo contrario la perderá. El Departamento de Estado dice que no se harán excepciones con quienes no la hayan recibido.