ESTADOS UNIDOS.- El presidente del sindicato United Auto Workers, Gary Jones, renunció abruptamente el miércoles, coronando un agitado día en el que los líderes sindicales tomaron medidas para retirarlo del cargo y General Motors interpuso una demanda contra Fiat Chrysler por supuesto pago de sobornos a los directivos del organismo laboral para obtener cláusulas contractuales más favorables.

Jones ha notificado al sindicato que se jubilaría, informó Bruce Maffeo, su abogado en Nueva York, a través de un correo electrónico.

La noticia de la renuncia de Jones se produjo poco tiempo después de que la junta ejecutiva internacional de UAW presentó la documentación para expulsar a Jones y al director regional Vance Pearson debido a las acusaciones que surgieron de una investigación federal de corrupción en el sindicato y que ha derivado en varios arrestos desde 2017.

Pearson enfrenta cargos criminales mientras que Jones no ha sido acusado, aunque en agosto pasado agentes federales registraron su casa ubicada en los suburbios de Detroit.

En el correo electrónico, Maffeo dijo que Jones tomó la decisión de renunciar antes de enterarse que se habían emprendido medidas para destituirlo.