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ESTADOS UNIDOS.- Claire Reagan se sentía abrumada a medida que se acercaba el primer día del jardín de niños de su hijo mayor y con un bebé en camino. El pequeño de 5 años tiene autismo y su mamá estaba preocupada por las dificultades que su hijo podría tener con los malabarismos del aprendizaje en persona y virtual, y por la posibilidad de que ella no tuviera tiempo suficiente para ayudarlo.

Así pues, Reagan decidió esperar un año para enviarlo a la escuela.

“Estaba estresada de todo y después pensé: ‘¿Por qué debe comenzar el jardín de niños?’ Y sentí como si me quitara un peso de encima”, comentó Reagan, de 36 años, maestra de secundaria en Olathe, suburbio de Kansas City, en Kansas.

Miles de padres en Estados Unidos han hecho decisiones similares: hacer que sus hijos aplacen o se salten el jardín de niños debido a la pandemia de coronavirus. Esas decisiones y los enormes declives en las inscripciones en preescolar suscitan preocupaciones sobre las consecuencias a largo plazo de la educación inicial perdida.

"Si hay un grupo por el que estarías preocupado en particular, son estos estudiantes muy jóvenes que no están teniendo estas experiencias fundamentales”, dijo Nate Schwarts, profesora en el Instituto Annenberg para la Reforma Escolar en la Universidad Brown.

El jardín de niños no es obligatorio en la mayoría de los estados, y en tiempos normales los padres a veces evitan inscribir a sus hijos porque están muy chicos a fin de que tengan un año adicional de preparación para su desarrollo. Sin embargo, las cifras de inscripciones se han desplomado en muchos lugares este otoño a medida que los padres sopesan las preocupaciones sanitarias y las perspectivas de ayudar a sus hijos chicos con la enseñanza a distancia mientras cuidan sus empleos.