CHINA.- China alienta a sus ciudadanos a comprar vehículos eléctricos a fin de convertir al país en un pionero de esa tecnología, pero los altos precios están inhibiendo a los consumidores y desinflando los designios oficiales.

Ello a su vez está agobiando a los fabricantes, que han invertido sumas cuantiosas en ese tipo de tecnologías y están siendo presionados por las autoridades mediante cuotas de ventas obligatorias. La accidentada transición revela las dificultades que el país asiático está teniendo para atraer a sus ciudadanos a esa tecnología tan cara y complicada.

"Me temo que la tecnología no ha madurado y los precios son demasiado altos", declaró Yang Zhibo, un ciudadano chino que estaba en una agencia buscando un carro.

Yang, de 27 años y empleado de una empresa de bebidas, compró en lugar de ello un Chevrolet con motor a gasolina.

Parece inminente una reestructuración del sector a medida que los fabricantes chinos, antes entusiastas, se ven obligados a cerrar o fusionarse. El costo de fabricar uno de esos carros es tan alto que incluso grandes corporaciones como Volkswagen y Ford están combinando fuerzas para repartir los gastos.