AP Foto / Victor R. Caivano
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ARGENTINA.- Un día después que el presidente argentino Alberto Fernández presentara el proyecto de ley para legalizar el aborto, activistas a favor y en contra se manifestaron el miércoles en simultáneo frente al Congreso en una muestra de las tensiones sociales que provoca la iniciativa y que vuelven incierto el resultado de la votación.

La avenida sobre la cual se sitúa el acceso principal al Poder Legislativo fue el escenario de la puja entre verdes y celestes, los colores que identifican a la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, un colectivo de distintas organizaciones de mujeres, y del otro a los grupos de católicos que defienden la vida del niño por nacer.

El presidente Alberto Fernández anunció el martes en un mensaje grabado y difundido por Twitter el envío al Congreso de un proyecto de ley para legalizar la interrupción voluntaria del embarazo en Argentina, donde según el mandatario cada año se hospitalizan alrededor de 38.000 mujeres por abortos mal practicados.

El proyecto establece que las mujeres y otras personas con identidades de género con capacidad de gestar tienen derecho a decidir y acceder a la interrupción de su embarazo hasta la semana 14. Fuera de este plazo, la persona gestante tiene derecho a acceder a la interrupción voluntaria del embarazo solo si el mismo fuera resultado de una violación o si estuviera en peligro la vida o la salud integral de la gestante, tal como está previsto en la legislación vigente.

“Aborto legal 2020. Es urgente”, advertía una extensa bandera verde con letras en blanco sostenida por mujeres jóvenes que usaban pañuelos también verdes como tapabocas para protegerse del coronavirus.

En un número menor, los “celestes” levantaban pancartas de presuntos fetos ensangrentados víctimas de aborto y escrita en letras negras la frase: “Bebés abortados, ellos no tuvieron derechos”.

Un hombre con una casaca de la selección argentina y un pañuelo celeste en la muñeca izquierda sostenía una cruz de madera con un feto de plástico ensangrentado.

Entre un grupo y el otro se apostaron varios agentes de policía para evitar disturbios.