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ESTADOS UNIDOS.- El gobernador de Wisconsin advirtió que está listo para pedirle a la Guardia Nacional que proteja la propiedad estatal luego de que varios manifestantes derribaron estatuas fuera del Capitolio y lanzaron una bomba incendiaria contra un edificio oficial.

La violencia —que también incluyó un ataque a un senador estatal— empezó el martes por la noche, cuando un grupo de entre 200 y 300 manifestantes protestó por el arresto de un hombre negro que, esgrimiendo un bate de béisbol, usó un megáfono para gritarle a los comensales en un restaurante.

La policía frente al Capitolio en Madison usó gas irritante para dispersar a los manifestantes que estaban tratando de entrar en el centro histórico del gobierno estatal, informó la policía de Madison.

“Lo que ocurrió en Madison anoche marca un agudo contraste con las manifestaciones pacíficas que hemos visto en semanas recientes, al incluir graves daños a propiedades estatales”, declaró en un comunicado el gobernador Tony Evers.

La violencia ocurre en una ciudad conocida como un bastión liberal y con una antigua tradición de protestas ciudadanas, incluyendo las surgidas en la Universidad de Wisconsin en la década de 1960. Unas 100.000 personas protestaron en 2011 cuando el entonces gobernador Scott Walker impulsó una serie de medidas antisindicales. Con mucha frecuencia hay protestas por alguna razón u otra frente al Capitolio, a veces cada semana o incluso diario.

La furia colectiva también se remonta a un episodio en 2015 en que un joven negro de 19 años fue abatido por un policía, quien fue exonerado y sigue en su cargo. Ese suceso ha sido una de las consignas coreadas por los manifestantes en días recientes.

La violencia estalló el martes luego der que la policía de Madison arrestó a un manifestante que entró a un restaurante frente al Capitolio blandiendo un bate de beisbol. Un video publicado por la policía muestra al individuo, Devenore Johnson, hablando con un megáfono entre los comensales en el patio del restaurante. Luego pasa al interior del establecimiento donde sigue hablando sobre la necesidad de “perturbar” al restaurante y hablando de la policía y de Dios, antes de salir.

En otro video publicado por la policía, se ve a cinco agentes llevándose a Johnson a una patrulla. La policía afirmó que Johnson se resistió y que incluso escapó de la patrulla antes de ser derribado y recapturado.