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ISRAEL.- Las autoridades alemanas entregaron el martes a Israel cerca de 5.000 documentos conservados por un amigo de Franz Kafka, un tesoro cuyos problemas pudieron haber salido de uno de los cuentos surrealistas del autor.

Entre los archivos devueltos hay una postal de Kafka de 1910 y documentos personales que mantuvo Max Brod. Los expertos creen que el archivo ofrece una ventana a la escena cultural y literaria europea de principios del siglo XX.

Son algunos de los 40.000 documentos, entre manuscritos, correspondencia, libretas y otros escritos que alguna vez pertenecieron a Brod, reunidos una vez más en la Biblioteca Nacional de Israel. Habían terminado en bóvedas de bancos en Suiza y Tel Aviv, un apartamento de Tel Aviv y una bodega en Wiesbaden, Alemania, donde la policía los encontró amontonados entre piezas de vanguardia rusa falsificadas.

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“Creo que él (Kafka) estaría sorprendido”, dijo el archivista de la Biblioteca Nacional Stefan Litt, quien ayudó a identificar los documentos recuperados en Alemania. “Él no habría podido inventar una trama mejor”.

Los documentos recuperados en Wiesbaden tienen poco que ver con Kafka, pero completan la colección de Brod y permiten conocer más a Brod y su círculo, que incluía a Kafka y otros escritores, dijo Litt.

“Este es un capítulo importante en el patrimonio de Max Brod”, señaló. “Siempre es bueno que los investigadores tengan la imagen tan completa como sea posible”.

Tras la entrega formal de los documentos que hizo la policía federal alemana en la residencia del embajador de Israel en Berlín, el presidente de la Biblioteca Nacional, David Blumberg, prometió hacer accesible al público la colección completa.

“Todo será publicado, todo será digitalizado para poderlo compartir con el mundo”, dijo.

Kafka, un judío bohemio de Praga que vivió por un tiempo en Berlín, era amigo cercano de Brod, quien a su vez fue un escritor talentoso. Poco antes de su muerte a los 40 años por tuberculosis en 1924, Kafka heredó sus escritos a Brod y supuestamente le pidió que los quemara sin leerlos.