Foto: Foto Richard Shotwell, izquierda, y Mark Von Holden/Invision/AP
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ESTADOS UNIDOS.- Los pleitos de Taylor Swift pueden cautivar al público casi tanto como su música, y su más reciente enfrentamiento contra uno de los más importantes managers musicales no sólo generó encabezados, sino que hizo que figuras como Justin Bieber, Halsey y Demi Lovato tomaran partido mientras las acusaciones y los insultos se acumulaban en las redes sociales.

Pero días después de la tormenta, los expertos consideran que Swift y Scooter Braun, quien representa a Bieber y Ariana Grande y ahora es propietario de los masters de Swift, tendrán que encontrar la manera de trabajar juntos, tanto para preservar el gran legado musical de Swift como para hacer dinero y buenos negocios.

“Les guste o no, Scooter Braun se convirtió en uno de los más importantes socios de Taylor Swift y estas son personas que necesitan trabajar juntas ahora”, dijo Bill Werde, ex director editorial de Billboard y director del progama Bandier para industrias de la grabación y el espectáculo en la escuela de comunicación en la Universidad de Syracuse.

"(Scooter) quiere que ella siga siendo la estrella más grande del mundo tanto tiempo como sea posible porque así es como tendrá el mejor retorno de su inversión”, dijo Werde. “Creo que en un futuro no tan distante veremos... que las cosas mejoran. Creo que veremos que hacen las paces”.

El domingo, la empresa Ithaca Holdings de Braun anunció que había adquirido Big Machine Label Group, el sello encabezado por Scott Borchetta que lanzó los primeros seis álbumes de Swift, incluyendo los galardonados con el Grammy al álbum del año "Fearless" de 2008 y "1989" de 2014. Swift dijo en noviembre que firmó un contrato con Universal Music Group en vez de Big Machine porque sabía que seguir con el sello le habría impedido ser dueña de su obra futura.

Cuando se supo la noticia de la venta de Big Machine, Swift publicó un duro mensaje en Tumblr en el que se dijo triste y repugnada de que su catálogo ahora le pertenecía a Braun.