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ESTADOS UNIDOS.- A seis años de la muerte de Robin Williams, un nuevo documental explora cómo fueron los últimos días del actor debido a la Demencia con cuerpos de Lewy, una condición mental que lo sumió en la depresión, confusión, angustia eterna y finalmente lo llevó a la quitarse la vida.

Ahora, un nuevo filme, El deseo de Robin, de Tylor Norwood, explora cómo esta enfermedad lo abordó, cómo luchó él contra ella y qué pudo haber pensado o sentido en esa última etapa.

Al actor de El club de los poetas muertos y Jumanji nunca le diagnosticaron esta enfermedad, aunque sí estaba experimentando sus daños que se sabrían después de su muerte.

Su última mujer, Susan Schneider, reveló que el actor sufrió largos episodios de insomnio y delirios, así como un temblor en su mano izquierda del que se dieron cuenta en el rodaje de Una noche en el museo 3.

“Cuando llevábamos un mes rodando, teníamos claro, tanto yo como todos en el plató, que a Robin le pasaba algo. Veíamos que le estaba costando como nunca recordar las frases y combinar las palabras correctas con la actuación. ‘No sé qué me pasa, ya no soy yo’, me decía. Me llamaba a las diez de la noche, a las dos de la mañana, a las cuatro... diciendo: ‘¿Se puede usar algo de lo que he hecho? ¿Doy mucha pena?’. Yo le tranquilizaba diciendo: ‘Sigues siendo tú, solo tienes que recordarlo’”, explica el director de la película, Shawn Levy.

Buena parte del documental se centra en limpiar el nombre y la memoria de Williams de los rumores y el ruido mediático que envolvieron la noticia de su suicidio.

La película explica y divulga las características específicas de la demencia con cuerpos de Lewy a partir de los síntomas que presentaba Williams (deterioro mental, alucinaciones, delirios, paranoias... y esos temblores que se asemejan a los del párkinson), que tanto desconcertaron y atormentaron al propio actor y a su entorno.