Foto: Notimex
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CIUDAD DE MÉXICO.- Con fricciones entre Alejandro Moreno Cárdenas e Ivonne Ortega Pacheco y señalamientos de Lorena Piñón Rivera que no recibieron respuesta, los aspirantes a la presidencia del Partido Revolucionario Institucional (PRI) sostuvieron este miércoles su primer debate.

En el Auditorio "Plutarco Elías Calles" de la sede del PRI, Moreno acusó a Ortega de abandonar al partido cuando más se necesitaba. A su vez la exgobernadora de Yucatán hizo alusiones a la presunta "casa blanca" del mandatario con licencia de Campeche. En tanto, Piñón se presentó como la candidata de las bases.

Ortega acusó a Moreno de ser copartícipe de una elección a modo en Oaxaca, con ayuda del gobernador Alejandro Murat, para obtener el triunfo en la entidad. Advirtió que haría la denuncia correspondiente al interior del PRI, ya que cuenta con pruebas.

Moreno por su parte reprochó a Ortega que abandonó al PRI en las pasadas elecciones federales, al irse a vivir "tres meses" a Londres, Inglaterra, a lo que la yucateca respondió que fueron sólo "tres semanas" por los estudios de su maestría en la Universidad Complutense de Madrid, España.

Cuestionados por parte de la militancia respecto al origen de los recursos para sus campañas y los montos ejercidos, Ivonne Ortega respondió que a la fecha ha ejercido un millón 443 mil pesos.

Moreno sólo respondió que no rebasará el tope fijado en un poco más de cuatro millones de pesos, mientras Lorena Piñón, sin especificar cifras, aseguró que tiene muchos amigos que la apoyan económicamente.

Durante el debate, que duró un poco más de 90 minutos, se escucharon más propuestas por parte de Alejandro Moreno, de hecho en la mayoría de sus intervenciones uso la frase “yo propongo”.

Moreno recriminó a Ortega que no había hecho ninguna propuesta, a lo que ella reviró: “tienes toda la razón” y explicó que de ganar la dirigencia sería en una asamblea nacional donde recogiera las propuestas de la militancia.

Alejandro Moreno también hizo acusaciones hacia el actual gobierno, del que dijo ser “incapaz” para gobernar y de conducirse sin brújula, por lo que destacó la importancia de reforzar al PRI ahora como partido de oposición.

Sostuvo que de ganar la elección tanto Ivonne Ortega como Lorena Piñón tendrían cabida en su proyecto al frente del partido, ante la urgente necesidad de unir al PRI y reposicionarlo en la preferencia de la población.

Se comprometió a conformar a un partido de oposición combativo y competitivo, moderno y digital para acercarlo a la sociedad en favor de la defensa de las causas más justas.

No obstante, no logró evitar recriminaciones por parte de militantes que en pleno debate le gritaron en varias ocasiones: "corrupto", "qué dices de la casa blanca".

En este sentido Ivonne Ortega invitó a los medios de comunicación a asistir a su casa en el municipio Dzemul, en Yucatán, y exhortó a sus adversarios a hacer lo mismo, a fin de constatar y mostrar a la militancia y la opinión pública el modo de vida de cada uno.

Sin embargo, ni Moreno ni Piñón dieron una respuesta al exhorto de la exgobernadora de Yucatán.

En tanto, Lorena Piñón insistió en la necesidad de renovar al partido “con sangre joven. El PRI necesita una transfusión”. Advirtió que de llegar a la dirigencia expulsaría a los “priistas corruptos que tanto daño han hecho al partido y al país”.

Acuso tanto a Moreno como a Ortega de representar los intereses cupulares del partido, por lo que consideró ser “la auténtica candidata de las bases, de los militantes”.