ESTADOS UNIDOS.- El objetivo de Myles Garrett era ser el mejor jugador defensivo de la NFL esta temporada. No la concluirá.

La suspensión indefinida a Garrett por golpear al quarterback de los Steelers de Pittsburgh Mason Rudolph en la cabeza con un casco fue ratificada el jueves por un exjugador encargado de atender su apelación, quien decidió que el severo castigo al estelar defensive end de los Browns de Cleveland es justo.

Garrett, uno de los jugadores más eficaces de la liga para presionar al quarterback, no podrá participar en los últimos seis partidos de la campaña regular ni en los playoffs — en caso de que Cleveland se clasifique —, tras quitarle el casco a Rudolph y utilizarlo para propinarle un golpe en la cabeza durante los últimos segundos del encuentro de la semana pasada, que los Browns ganaron 21-7 a Pittsburgh, su rival de la División Norte de la Conferencia Americana.

El miércoles, Garrett acudió a su audiencia de apelación en Nueva York y presentó su caso ante el exjugador James Thrash, con el objetivo de que se le redujera la sanción, que perjudicará las aspiraciones de Cleveland y manchará la carrera en ascenso del jugador de 24 años.

Thrash no encontró evidencias convincentes para reducir el castigo de Garrett, que en consecuencia quedará fuera del terreno por lo menos hasta 2020.

Como parte de su suspensión sin precedentes por utilizar su casco “como un arma”, Garrett deberá también reunirse con el personal de la oficina del comisionado Roger Goodell antes de que pueda regresar. Asimismo, se le multó con 45.623 dólares.