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ESTADOS UNIDOS.- El quarterback de los Cowboys de Dallas, Dak Prescott, finge que no puede escuchar preguntas sobre un nuevo contrato, mientras que el wide receiver Amari Cooper afirma que simplemente no piensa sobre sus negociaciones.

Ambos reportaron a tiempo al campamento de entrenamientos de los Cowboys en Oxnard, California, mientras se preparan para el último año de sus contratos, a diferencia del running back Ezekiel Elliott. El dos veces campeón corredor de la liga ha estado en huelga por más de una semana en busca de un nuevo contrato con dos años por delante en el existente.

“Estilos diferentes para jugadores diferentes”, dijo Cooper. “La situación de todos es diferente”.

Con eso, Cooper quiere decir que está por ganar 10 millones de dólares más que Elliott (13,9 millones contra 3,9 millones). Pero Cooper también habla con Melvin Gordon, el running back de San Diego quien está en huelga.

“Tengo una próxima opción de quinto año en la que me pagan una cantidad importante de dinero si juego bajo ella”, señaló Cooper. “Pero la posición de running back, ustedes saben que Melvin es uno de mis buenos amigos, y él me dice que el contrato con el que jugaría este año ni siquiera es... Es nada. Cacahuates para un elefante”.

Cooper fue la cuarta selección global del draft en 2015, un año antes que Elliott fuera elegido con la misma selección. Se supone que el salario de Elliott saltará a 9,1 millones el próximo año. Gordon fue elegido 11 sitios detrás de Cooper en el draft, colocando su salario para el quinto año en 5,6 millones de dólares esta temporada.

Estos tres jugadores sobrepasan el salario base de dos millones de dólares de Prescott, seleccionado 131 lugares detrás de Elliott, en la cuarta ronda, antes de ganar los honores como Novato Ofensivo del Año de la NFL en 2016, luego que Tony Romo se lesionara. Con Prescott, los Cowboys tienen dos títulos de la División Este de la Conferencia Nacional y una marca de 32-16.