ESTADOS UNIDOS.- El sonido de los bates volvió a escucharse en los campamentos de pretemporada. Fue algo positivo, tras un receso entre campañas en que el ruido más común fue el golpeteo sobre cestos de basura, captado por videos en YouTube, que daban cuenta del escándalo que manchó el béisbol.

Y en el campamento de los Mellizos de Minnesota en Fort Myers, Marwin González se convirtió en el primer exbateador de los Astros en disculparse por su participación en el ardid de robo de señales. El venezolano jugó en Houston de 2012 al 18, incluyendo la temporada que fue objeto de una investigación por parte de las Grandes Ligas.

El descubrimiento de la trampa desembocó en el despido del manager A.J. Hinch y del gerente general Jeff Luhnow.

“Estoy arrepentido por todo lo que pasó en 2017, por todo lo que hicimos como grupo y por los jugadores que fueron afectados directamente por el hecho de que hicimos esto”, dijo González a la prensa. “Desearía regresar en el tiempo y hacer las cosas diferentes, pero no hay nada que podamos hacer. Sólo quiero seguir adelante y enfocarme en el equipo de 2020”.

Las Grandes Ligas miran también hacia delante, con la esperanza de que el sol de Florida y Arizona permita dejar atrás un invierno en que ese escándalo y los pasos de algunos clubes para abatir sus gastos en salarios dominaron los titulares de la prensa.

Los Piratas de Pittsburgh y los Padres de San Diego realizaron sus primeros entrenamientos oficiales. Los lanzadores y receptores de otros 16 clubes se presentaron el martes en los complejos de las ligas de la toronja y el Cactus.