Foto: Blog del Regio
Foto: Blog del Regio
Tags:

NUEVO LEÓN.- La concesión de un importante espacio del Parque Rufino Tamayo en San Pedro para la construcción del Museo La Milarca será el detonante para la ilegalidad en las áreas municipales.

Así lo consideró la vecina de ese municipio, Patricia Pérez, afirmando que la reciente autorización del museo por parte del alcalde, Miguel Treviño, representa una amenaza para las áreas verdes de todas las colonias del municipio.

“Porque de ahí nace el primer paso al desorden y a la invasión de los espacios públicos a través de ese famoso ente administrativo que no estará sujeto a la administración en turno.

Es una declaración sumamente delicada que nos está dando pie a que gran parte de las áreas municipales puedan ser concesionadas, o por qué no, vendidas o dadas en comodato hasta donde convenga por ese ente administrativo no sujeto a la administración en turno como lo dice el alcalde. Eso me parece sumamente delicado
Patricia Pérez

El 11 de junio pasado el cabildo de San Pedro aprobó ceder al patronato de los museos un espacio de 6 mil 600 metros cuadrados del Parque Rufino Tamayo, para la construcción del polémico Museo La Milarca.

Desde hace meses el ex alcalde, Mauricio Fernández y el actual munícipe han sostenido posturas encontradas en torno a la construcción del recinto, que en un principio se trataba de tres edificios, pero al final el proyecto quedó en un solo museo.

Por el lado de los vecinos también hay distintas posiciones, comentó José Muzquiz, habitante de ese municipio.

“Es un tema bastante controversial donde hay posturas a favor y en contra. Hay muchos vecinos que están de acuerdo y también hay muchos que están en desacuerdo.

“Por eso nosotros propusimos al inicio de esta administración que se hiciera una consulta, un ejercicio ciudadano similar al que se hizo recientemente para decidir el destino de parte del presupuesto participativo”, explicó.

En su opinión, se deben conservar las áreas verdes e intentar aprovechar o recuperar otros espacios para ese tipo de proyectos culturales.

“También hay vecinos que sostienen que todo se trata del respeto al estado de derecho y que por ello no debió de haberse construido en ese lugar. Creo que habría que promover un poco más la democracia participativa en donde los mismos interesados, que en este caso es la comunidad de San Pedro, sean quienes decidan directamente”, dijo.

Patricia Pérez estimó que acciones como la autorización del museo en el Rufino Tamayo, denotan que hay una intención de evadir la responsabilidad de la subvención.

“Y lo más grave es que los recursos destinados o etiquetados para las áreas verdes tampoco se explica a dónde van a dirigirse, qué se va hacer con ellos; no se transparenta y eso me parece algo sumamente delicado”, señaló.

Dijo que la idea expresada por Miguel Treviño sobre la “autosustentabilidad” de los parques no está muy clara y también puede ser otro factor que le deslinde de la responsabilidad de mantenimiento a las áreas verdes, cuando es su responsabilidad.

“No me cabe la duda de que hay una intención maquiavélica sobre la manera de generar recursos, en el sentido de que sea mucho más rentable el presupuesto que ellos tienen para destinarlo a otras cosas.

“Además están teniendo la expectativa de que los vecinos en algún momento dado puedan hacerse cargo del mantenimiento de los parques, sin estar considerando que esa responsabilidad debe ser cubierta por el municipio, y que para ello cuentan con el recurso del impuesto predial”, advirtió Patricia Pérez.