Recuerden los primeros sucesos de antaño, porque yo soy Dios, y no hay otro. ¡Nada hay semejante a mí! Isaías 46:9

Muchas personas rezan con audacia por cosas que nunca suceden; Después se dan cuenta de la bendición de que Dios no contestó su oración !

Es fácil ver nuestra situación actual y preguntarnos por qué esa relación no se resolvió, por qué la promoción fue para otra persona o por qué fracasó el acuerdo comercial. Solo podemos ver un momento a la vez, pero Dios sabe cómo las situaciones de hoy nos impactarán mañana, la próxima semana, ¡o incluso dentro de diez años! A veces, lo mejor que te puede pasar es exactamente lo contrario de lo que quieres que suceda en ese momento.

Dios sabe el fin desde el principio, y siempre tiene la secuencia de eventos en tu vida en perfecto orden. Mantente en la fe y confíe en que, así como Dios abre puertas, también cierra puertas porque tiene algo mejor para ti.

Hoy estás a punto de ver un nuevo crecimiento, nuevos talentos, nuevas oportunidades.