Antes de entrar en materia de este espacio editorial de mis Apuntes sobre los tres puntos que debe hacer cualquier partido político ¡desde ya! sí es que quiere ganar por lo menos un distrito en la siguiente contienda electoral de 2021, creo que es oportuno hacer tres señalamientos sobre el reciente triunfo priista en Coahuila e Hidalgo.

Primero.- Subrayado este punto para los priistas de otras entidades. Fueron los triunfos del PRI Coahuila e Hidalgo, no del priismo de otros estados. Remarco lo anterior porque el institucionalismo del ADN tricolor adormece el trabajo local y las celebraciones brotaron de todos los rincones, incluso anticipando que ganaran en 2021 algo muy lejos de la realidad. Tanto el priismo coahuilense, como el hidalguense, tuvieron un gobernador priista que se quitaron de sus egos, se reconciliaron con los cuadros distinguidos, para ponerse hacer la tarea territorial, región por región.

Segundo.- El Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) no perdió en Coahuila e Hidalgo, ya también había perdido en Tamaulipas, Durango y Aguascalientes; tampoco su derrota se debió porque no estaba en la boleta electoral Andrés Manuel López Obrador; está perdiendo por el exceso de confianza, nulo diseño de estrategia híbrida, sumado a las profundas divisiones al interior del partido, al que añado que la falta de método –capacitación, formación, ideologización, estructuración, entre otros- está diluyendo su fuerza.

Tercero.- ¿Perdió terreno el Partido Acción Nacional? No, simplemente el PRI hizo su tarea en sus territorios y el PAN deberá hacer lo propio en los suyos, sin entrar en más detalles, todo apunta que Tamaulipas, Chihuahua, Yucatán, incluso Querétaro, quizás Baja California Sur o hasta Durango, arrasará el panismo con la mayoría de los triunfos.

1. Cruzar la minería electoral vs humor social

Es importante estudiar la minería electoral y cruzarla con el humor social, pues los números fríos ya no garantizan un triunfo en la urna, ahora más que nunca las secciones electorales tienen matices modificados desde la hiperfoxicación hasta por el sistema de creencias.

2. Diseñar la estrategia de abajo para arriba

Después de hacer los cruces –que normalmente las secretarías de organización y acción electoral se niegan a compartir entre sí-, es crucial empezar a diseñar la estrategia de abajo para arriba, es decir, distrito por distrito para después determinar el candidato oportuno que haga match o engagement con esa realidad.

3. Generar las alianzas con tiros de precisión

Ya teniendo claro todo, ahora sí, empezar a generar las alianzas con puros tiros de precisión, con un orden quirúrgico que no se puede alterar: sabiendo que es lo que dice la tierra, cómo se va a trabajar lo electoral, después determinar quién persuadirá, ahora sí vienen las alianzas políticas, económicas y fácticas.

Anticipo que el siguiente triunfo del PRI será en Campeche, del que participará un personaje al que admiro y le aprendo siempre Héctor Raúl Hammeken Barreto, recién nombrado por Alejandro Moreno Cárdenas como coordinador electoral ¡Éxito mi querido Don Hamm! Despierta interés el PRI, pero ¿qué sigue? ¿Y tú, qué opinas? www.daviddorantes.com