En Listra se hallaba sentado cierto hombre imposibilitado de los pies, cojo desde el vientre de su madre, que jamás había caminado. 9 Este oyó hablar a Pablo, quien fijó la vista en él y vio que tenía fe para ser sanado. Hechos 14:8-9

Todos tenemos dificultades y razones para estar amargados, pero no podemos dejar que esas cosas nos hablen de lo que Dios quiere hacer. En las Escrituras de hoy, Pablo podía ver una expectativa en la expresión de este hombre de que tenía la fe para ser sanado. Pablo detuvo su mensaje y dijo: "¡Levántate!" El hombre se levantó de un salto y comenzó a caminar por primera vez.

La pregunta es, ¿se puede ver tu fe como la de este hombre? ¿Alguien puede notar que esperas ir a un nuevo nivel? ¿Estás hablando como si fuera a suceder, pensando como si fuera a suceder, actuando como si fuera a suceder? Debería haber una expectativa de que estás listo para ser sanado, listo para ser libre, listo para pasar a un nuevo nivel. "¡Lo que he creído que Dios hará por mí podría suceder hoy!" Cuando tu fe se puede ver en tu actitud, en tus expresiones, en tu forma de hablar, eso es lo que llama la atención de Dios.