Con los nombres ya filtrados se inicia el proceso electoral partidista del 2021, a nadie le queda duda que serán unas campañas muy diferentes a las que estamos acostumbrados, la pandemia y el miedo serán factores a vencer, para cuando menos convencer a unos cuantos de que deben cumplir con sus obligaciones cívicas.

Será difícil ver concentraciones masivas, quienes las organicen serán criticados, pues el clientelismo en esta época no retribuirá ni siquiera imagen, así que como a la antigüita, recorriendo calles y tocando puertas será la manera de acercarse un poco al electorado.

Las redes sociales serán el ring de batalla, la guerra sucia y las “Fake News” sin duda generarán el caldo de cultivo para quienes gozan con el chisme, los argumentos sólidos caerán por su propio peso y el resultado será sin duda, muchos ganadores que no representan nada.

Definida y aceptada de facto la alianza del PRI y el PAN en Tamaulipas, ya no queda duda de donde será la lucha encarnizada, los bastiones de MORENA serán el objetivo y no dude usted de que de la página política brinquen a la página roja y terminen muchos procesos judicializados.

Anticiparlo no es incitación a la violencia, sino una alerta para lo que viene, pues cuando la lucha por el poder crece desmesuradamente, lo primero que se pierde es la cordura y cuando la impunidad prevalece lo que sigue es el levantamiento de quienes se sienten acorralados en su verdad parcial de los sucesos políticos.

Tendríamos que remontarnos a aquella historia del huevo y la gallina para saber quién fue el primero que violó la ley electoral, pero la justicia no depende ni siquiera de los representantes populares, sino de la autoridad competente, esa que de una o de otra manera come de quien le da.

Así que si no esperamos campañas normales, no es de dudar que el retiro de candidatos a media jornada se dé, sumándose a uno de los contendientes, todo previamente sembrado por medio de encuestas balines que logren validar un triunfo que no lo fue.

El “Todos Unidos Contra” ya es más que evidente, no los culpo, es política y dicen que ahí todo se vale, así que no es necesario criticar a quienes abandonaron un bando para arroparse en otras siglas, es más criticable hacerlo sin presentar la renuncia respectiva.

Las críticas a la renuncia de varios priistas, no se comparan los las críticas de los morenistas que se sienten relegados, la diferencia es que uno es un partido joven y sin experiencia y el otro ya sabía de esto desde los tiempos de Cuauhtémoc Cárdenas.

En Política no hay sorpresas, solo sorprendidos, los ingenuos piensan que las decisiones se toman al cuarto para las doce, los operadores saben que los pusieron a prueba y en base a ello en este proceso actuarán o se sentarán, todo depende de la fluidez de los recursos, del respeto con el que se les trate y de la zanahoria que les ofrezcan.

Los primeros que brincaron hoy se sienten decepcionados, esta era la oportunidad de que les ofertaran un cargo de elección popular pero el tiempo corre y lo nombres son otros, mismos que apenas hace unos meses ondeaban otra bandera públicamente, aunque en privado llegaran de rodillas al tercer piso.

La fuerza de la penetración popular no garantiza el triunfo, esto lo saben ellos, pero la debacle puede comenzar si es que los simpatizantes se enteran de que van a tener que cumplir, en tiempo y forma lo pactado en el cronograma.

Día 1.- inician las campañas.

Día 31.- renuncia a la candidatura

Día 40.- se suman a la propuesta de

Jugada tan vista que fue utilizada en la última elección a gobernador, que la verdad no sé cómo se les ocurre volverla a utilizar como RUTA ELECTORAL.