Sostuvimos una larga conversación la semana pasada con Fernando Ortega Bernés, ex gobernador de Campeche, quien desde su retiro personal nos abrió las puertas de su hogar en la capital campechana, para aportarnos al debate de las ideas una bocanada intelectual sobre el divorcio que existe entre la agenda política y la ciudadana, en todas las realidades del mundo. Una visión que vendría bien repensar para vencer al autoritarismo que se está manifestando en el actual orden mundial.

Aunque Fernando nunca se refirió a los acontecimientos que se viven en México, su clara visión del comportamiento social con respecto al orden político, bien sirve para la reflexión de cualquier realidad internacional. Recientemente dejó el cargo de Embajador de México en Paraguay, quizás esa cercanía territorial lo adentraría más al pensamiento de José Mujica. Destaco de la conversación que tuvimos una frase muy poderosa que dijo y que bien puede servir como el máximo reto para cualquier candidato o partido político “Hay que darle paso a la renovación de la esperanza”.

Por otra parte, para el historiador israelí Yuval Noah Harari, todas las estructuras del poder –principalmente las más rígidas y lineales- están entrando en un periodo de vulnerabilidad porque la humanidad está llegando a un momento que lo cataloga como fin evolutivo; sumado a la crisis sanitaria-económica, plantea que el mayor peligro no es el virus en sí, sino los odios que surgen. Con esas ideas, sería muy complejo entender los últimos acontecimientos en breve, pero resumo en tres puntos:

¿Qué fue lo que pasó?

La creciente brecha de desigualdad con una amplia visibilidad gracias al internet; la presencia de una nueva generación milenaria; feneciendo modelos implantados en la Revolución Industrial para la educación o el empleo; y la cada vez más lejana relación de los partidos políticos de cada una de las comunidades, tribus sociales, así como de palpar los sentimientos colectivos.

¿Qué es lo que hay?

En las sociedades democráticas sólo se tiene el sistema de partidos políticos y la ausencia de éstos da paso al autoritarismo, por lo que –hasta ahora- la única fórmula para vencer esa clase de tiranía es a través de los partidos políticos, guste o no.

¿Qué es lo que viene?

Por un lado vienen tiempos de desasosiego, miedo, temor, e incertidumbre en distintos órdenes de la sociedad; lo que significa que se avecina un gran reto para los partidos políticos, más sí van a ir elecciones en 2020 o 2021, por lo que deben regresar a la cercanía real con la ciudadanía.

Vencer al autoritarismo –todavía- la única forma es a través del voto en muchas regiones de América. ¿Cuántos partidos políticos se han dado el espacio para sentarse a debatir humildemente sobre esas tres interrogantes? ¿Regresarán al territorio para escuchar a la ciudadanía? ¿Podrán renovarse no sólo en estructura, sino también de pensamiento? Sin duda me quedo con la poderosa frase de Fernando Ortega “Hay que darle paso a la renovación de la esperanza” ¿Y tú, qué opinas? www.daviddorantes.com

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