Foto: Especial
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TAMAULIPAS.- La jornada violenta del pasado viernes en Nuevo Laredo demostró a la ciudadanía que a diferencia de sus promesas de campaña, el gobernador Francisco García Cabeza de Vaca no ha podido resolver la inseguridad en la que viven los tamaulipecos, en especial la zona fronteriza del estado.

Peor aún: contrario a su afán protagónico en otros temas, en el de la inseguridad registrada en uno de los municipios más importantes de Tamaulipas, guardó un silencio irresponsable.

Durante tres días los habitantes de Nuevo Laredo escucharon balaceras, vieron persecuciones, y sufrieron por los bloqueos de calles con más de cincuenta vehículos incendiados.

Del alcalde panista Enrique Rivas nada se supo durante la batalla en diversas zonas del municipio. De Cabeza de Vaca, ni siquiera un tuit en sus redes sociales.

De Rivas Cuéllar se sabe que siempre huye a los primeros disparos para no exponerse a ser blanco de una bala.

El Alcalde de Nuevo Laredo salió unos días después para hacer declaraciones pero sobre un festival gastronómico denominado Grill Fest. Nada más.

La ciudad quedó practicamente paralizada y luego, el consulado general de Estados Unidos en Nuevo Laredo, emitió una alerta y la orden de que nadie de sus empleados saliera a la calle.

Todavía el domingo había en las calles huellas de las balaceras pues los empleados que al parecer son del municipio seguían retirando vehículos incendiados en varias avenidas.

De acuerdo al primer reporte de las autoridades -que ya es usual- civiles armados agredieron a personal militar cuando realizaban sus recorridos de vigilancia, lo derivó en el enfrentamiento

El viernes por la noche en la unidad habitacional Benito Juárez se registró una balacera cerca de un centro comercial, donde clientes y automovilistas buscaron refugio.

Las agresiones a los convoys militares que efectuaban tareas de patrullaje empezaron desde la tarde, al sur de la ciudad, en las colonias Infonavit, Benito Juárez y la carretera a Monterrey.

Tras las balaceras, autoridades locales confirmaron haber levantado el cuerpo de uno de los sujetos armados que fue abatido.

Por la noche, autoridades del Grupo de Coordinación contabilizaron al menos seis bloqueos de vialidades importantes, así como tres vehículos incendiados.

Un día antes de ese viernes”negro”, ocurrieron también enfrentamientos entre integrantes del crimen organizado y militares, que dejaron seis agresores y un soldado muerto.

Contrario al silencio del Alcalde y el Gobernador, el presidente López Obrador declaró durante su conferencia mañanera de Palacio Nacional que las cosas se “descompusieron” en ese municipio fronterizo luego de la ejecución extrajudicial de ocho ciudadanos inocentes por parte de elementos de la Policía del Estado.

"Acuérdense que ahí hubo un enfrentamiento que causó la muerte a personas y se habla de que eran personas inocentes, es decir, que no tenían que ver con la delincuencia, es un expediente abierto, es una investigación que ese está haciendo por un posible exceso de violación de derechos humanos, a partir de ahí se han descompuesto las cosas, en el caso de Nuevo Laredo", respondió.

En su tercer informe de gobierno, Cabeza de Vaca destacaba que Tamaulipas había dejado de ser foco rojo en el país, y elogiaba a los equipos de reacción inmediata ante situaciones de riesgo -como en Nuevo Laredo- “quienes han garantizado la seguridad de la poblacion”.

“En seguridad pública, el incremento de las fuerzas estatales en un 67 por ciento, la creación de las policías de Auxilio Carretero, de Proximidad y una estrategia integral de combate a la delincuencia, han permitido que Tamaulipas deje de estar entre los estados más violentos del país”.

En sucesos violentos, como los de Nuevo Laredo, Cabeza de Vaca guarda silencio, pero no cuando se trata de pedir más recursos a la Federación.

Así ocurrió cuando anunció la integración de una comisión de expertos constitucionalistas, fiscalistas, municipalistas y economistas para analizar los escenarios y las vías constitucionales para replantear la relación fiscal y presupuestal de Tamaulipas con la Federación.

“Como Gobernador tengo el deber de defender los intereses del pueblo de Tamaulipas. Nuestro estado merece mejor trato fiscal y presupuestal”.

Contrastan las demandas de más recursos, contra la opacidad de su gobierno en los destinos de casi 4 mil mil millones de pesos que no han sido comprobados durante el ejercio fiscal del Estado durante 2018.

Un documento circulado por la Confederación Patronal de la República Mexicana señala a Tamaulipas como una de las entidades que no ha comprobado el uso de ese dinero proveniente de las finanzas federales.

Mientras sigue la opacidad en el manejo de los recursos estatales y federales, y la falta de resultados en materia de seguridad no han sido satisfactorios, la imagen de Cabeza de Vaca entre los tamaulipecos, disminuye, a pesar de la más reciente lema de campaña publicitaria:

“En Tamaulipas avanzamos y en México se siente”.

De acuerdo con la última encuesta Mitofsky de gobernadores de México, el 63.4% de los tamaulipecos desaprueba la gestión de Francisco García Cabeza de Vaca, además de que el mismo sondeo calificó como un bajo desempeño en corrupción, economía y seguridad.

Entre las calificaciones más drásticas de los tamaulipecos a García Cabeza de Vaca, se encuentra el nivel de corrupción en el que ocho de cada 10 (78%) considera que la situación no ha mejorado e incluso que ha empeorado.