Foto AP/Rich Pedroncelli, archivo
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ESTADOS UNIDOS.- Al entrar en las oficinas del ayuntamiento de Stockton, California, podrías escuchar “God’s Plan” de Drake desde la oficina del alcalde. Ahí el alcalde Michael Tubbs podría estar moviendo su cabeza al ritmo de la letra, “puedo hacer esto por mí mismo”. Fuera de esas paredes está una de las ciudades más pobres y con menor nivel educativo en el país.

Y no hay ningún otro lugar donde le gustaría estar a este graduado de la Universidad de Stanford de 30 años, incluso a pesar del odio y críticas que le han hecho.

“Stockton on My Mind”, un nuevo documental de HBO disponible de forma gratuita por streaming a partir del viernes y hasta el 21 de septiembre, se adentra en los sueños de este alcalde poco común que fue en contra de los pronósticos en 2016 para gobernar a su empobrecida ciudad. Hijo de una madre soltera y un padre en prisión, Tubbs venció al candidato republicano Anthony Silva para convertirse en el alcalde más joven y el primero de color en la comunidad, la misma noche que Donald Trump ganó la presidencia.

Tubbs alcanzó inmediatamente el estrellato nacional entre los liberales deprimidos que buscaban nuevas ideas atrevidas para combatir la pobreza, violencia y la desigualdad educativa. Y fueron esas ideas atrevidas las que le valieron elogios pero también críticas.

Poco después de asumir la alcaldía, la película muestra cómo Tubbs atrajo fondos privados para experimentar con un plan de ingreso básico que los críticos desestimaban como “dinero gratis” para los pobres. Organizó a expresidiarios para mantener la paz entre las pandillas y recibió más fondos privados para proporcionar becas para los estudiantes de secundaria de bajos recursos de la ciudad. Todo se trataba de empoderar a otros “para cambiar el orden”, explicó.

“Es interesante, se siente como que hemos estado avanzando mientras el país va apara atrás”, dijo Tubbs a The Associated Press en una entrevista reciente tras realizarse una prueba de COVID-19. (La prueba resultó negativa). “Definitivamente no somos perfectos. Tenemos mucho trabajo por hacer”.