Foto: AP
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ESTADOS UNIDOS.- El presidente de El Salvador, Nayib Bukele hizo historia en la Asamblea General de las Naciones Unidas al iniciar su discurso tomándose un selfie.

“Créanme, muchas más personas verán esa selfie que las que escucharán este discurso”, dijo Bukele.

Bukele, un fanático de las redes sociales, a las que atribuye su ascenso a la presidencia de su país, apeló a ese recurso para enfatizar la importancia de esas herramientas en el mundo moderno y decir que el formato de la Asamblea General no está a tono con los tiempos.

El mandatario, de 38 años, planteó que pronto no será necesario el gasto que representa organizar la sesión de la Asamblea General en la sede de la ONU en Nueva York y los funcionarios no tendrán que dejar a sus familias y amigos y desatender sus tareas. Todo se podrá manejar con video conferencias, con una participación ciudadana.

"Si no se adapta a los nuevos tiempos", dijo el mandatario, la ONU puede correr la misma suerte que Kodak, BlockBuster, los dinosaurios o los Teen Choice Awards.

El presidente salvadoreño no dijo una sola palabra de los graves problemas que aquejan a su país, como la violencia, la pobreza, las pandillas y la emigración masiva, pero hizo un análisis de la trasformación de los medios de comunicación.

“Ya no es necesario el gran equipo televisivo para poder filmar entrevistas, ni mucho menos, equipos sofisticados. Miren el iPhone 11 Pro, por ejemplo, o el nuevo Samsung S10. Hasta películas de cine se pueden filmar con ellos”, manifestó. “¿Por qué aquí seguimos haciendo las cosas como siempre?”.

Cabe recordar que Nikita Krushev golpeó la mesa con un zapato. Yaser Arafat se presentó con una rama de olivo y una pistola, mientras que Hugo Chávez dijo que el estrado olía a azufre, lo que ha quedaro marcado entre mandatarios.